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Un marxista que siempre pensó desde “los de abajo”

Salvador López Arnal 09/10/2018
 

Presentación de Marx a contracorriente de Francisco Fernández Buey (Vilassar de Mar (Barcelona), El Viejo Topo, 2018). Fiesta del PCE, Madrid, 29 de septiembre, 18 horas. Con José Sarrión y Montserrat Galcerán.

Gracias por la invitación y gracias por acordarse de un marxista sin ismos que no debemos olvidar, que no olvidamos, que debemos seguir recordando y leyendo. Sé, lo sé muy bien, que en él no habita su olvido.

Les comento las cosas en las que había pensado en breves observaciones y en muy poco tiempo, en menos de 10 minutos, después de agradecer las intervenciones del diputado José Sarrión y de la regidora del Ayuntamiento de Madrid, Montserrat Galcerán. Gracias compañero, gracias compañera. 

1. Marx a contracorriente [MaC] es un buen título para un libro. A mí me gusta

No es nuestro, no de Jordi Mir Garcia ni tampoco mío. No es del autor que, como saben, ya no está entre nosotros. Nnos dejó hace seis años. Es de Miguel Riera, el director de El Viejo Topo, muy amigo de Francisco Fernández Buey [FFB]. Miguel se ha convertido en el editor de su obra. El libro que hoy presentamos debe ser el noveno o décimo del autor de Marx sin ismos publicado por la editorial. 

2. MaC está a la altura político-filosófica del Marx sin ismos y eso a pesar de ser un libro “construido” por los editores.

Si sirve de justificación, FFB tenía en mente un nuevo libro sobre Marx. Su título: Marxismos después de Marx. No lo hemos usado porque el índice provisional apuntaba en algunos casos a otros contenidos. Era este: “I. Introducción. Por qué soy marxista. II. Herederos de Marx [El Viejo Topo, revisar comparando con cosas posteriores]. III. Sobre los marxismos de los años 60 [trozo de la tesis, el marxismo italiano, Althusser etc.]. IV. Marxismos contra la corriente [rehacer texto escrito en 1990]. V. Después del fin. Preguntas y respuestas sobre marxismos. VI. Apéndice 1: Marxismo en España [Sistema]. VII. Apéndice 2: La evolución del marxismo en España en el último tercio del siglo [Sistema]”.

Damos cuenta de todo ello en el prólogo que abre MaC

3. MaC es, por otra parte, un libro incorrecto o no del todo correcto

¿Por qué? Porque recoge una parte, sólo una parte de lo mucho que FFB escribió sobre estos temas. Muchos de sus artículos, notas, conferencias, no están incorporados ni a Marx sin ismos ni a este libro.

¿Por qué no los hemos recogidos se preguntarán ta vez? Para evitar un libro imposible, de los que no se leen porque no hay tiempo para leerlos. Les hablo de esos libros de unas 1.000 o más páginas que no son novelas. 

4. Hay en MaC artículos que demuestran, sin ser necesario, una gran virtud del autor, la de ser un gran lector.

FFB devoraba libros y los devoraba muy bien. No se las daba de nada y, por supuesto, no citaba por citar y mucho menos sin conocimiento directo de causa.

Un ejemplo de lo que intento transmitirles: lean, por ejemplo, “Marxismos contra corriente. Un balance de la década de los ochenta”, el quinto capítulo de MaC. 

5. MaC muestra algo que no es asunto menor (aunque ahora, algunos años después, Marx esté otra vez de moda): FFB nunca se alejó de Marx incluso en momentos en los que muchos se alejaban de él, del revolucionario de Tréveris, haciéndolo responsable intelectual del socialismo irreal, del estalinismo, de la “tiranía comunista”, del totalitarismo sanguinario, de las sociedades cerradas y de paso, y como corolario indiscutible, de todos los males del mundo.

Una de los artículos recogidos habla de ello: “Muerte del viejo marxismo y resurrección del difunto el día menos pensado del siglo XXI”. No hemos incorporado un artículo que deberíamos haber incorporado: “Las virtudes del marxismo”. Un error de los editores, mío concretamente. Me faltó “agilidad mental”. 

6. Las presentaciones de libros que incluimos señalan también a otra faceta del autor: ser filósofo de grandes prólogos. Otra coincidencia con su maestro y amigo, Manuel Sacristán.

Les anuncio un nuevo libro: “Prólogos de un filósofo poliédrico”, con veinte de esos textos a veces no muy tenidos en cuenta.

Podrán también ver alguno de esos prólogos olvidados en “Barbarie y resistencias”, un nuevo libro de Sacristán y del autor, a punto de ser editado por El Viejo Topo, en el que hemos incluido algunos ejemplos.

La pega de estos prólogos (una pega de la que ni Sacristán ni FFB son responsables): algunos lectores, yo he sido uno de ellos, han leído en ocasiones esos escritos de presentación y luego no han seguido con el texto prologado. ¿Para qué hemos pensado alguna vez? Lo esencial seguro que está apuntado por ellos.  

7. MaC muestra también otra faceta de FFB: el pensar siempre con la propia cabeza, el tener una mirada singular, alejada de tópicos y lugares comunes e indiscutibles, sobre la obra marxiana.

Una mirada sin dogmas y sin sectarismos, abierta a otras corrientes de las tradiciones emancipatorias. Un ejemplo entre otros posibles: “Sobre marxismo y anarquismo” o “¿Cambiar el mundo sin cambiar el poder?”. Ambos textos se recogen en el libro. 

8. MaC muestra, por otra parte, que FFB era además un gran escritor, como pocos. Da gusto leerle, da gusto leer la biografía de Marx que abre el libro por ejemplo, da gusto leer el artículo que cierra el libro en el 125 aniversario del fallecimiento de Marx. Y, especialmente, lo destaco por su gusto y erudición, “Marx leyendo a Hölderlin”, un escrito de 1994. 

9. Además de muchas más cosas, todas ellas conocidas, FFB era, en mi opinión, un destacadísimo crítico literario. Me remito a sus trabajos sobre Chevengur y Nosotros, incluidos ambos en 1917, el libro que presentamos aquí mismo el año pasado, y a escritos incluidos en nuestro libro como “Un Marx rojiverde”, una aproximación, una magnífica aproximación al ensayo de Bellamy Foster sobre la ecología de Marx. También su presentación de “Una guía para entender a Marx” o “Un Marx que parece nuevo”. 

10. MaC demuestra también la sensibilidad especial que tenía FFB para aproximarse a la obra y vida (destaco: vida) de grandes autores de la tradición: Mariátegui y Gerratana por ejemplo. En mi opinión, entre lo mejor de su obra.

Otros ejemplos no incluidos en MaC: lo mismo podría decirse de sus textos sobre Pietro Ingrao, sobre Gregorio López Raimundo, o sobre Luigi Pintor y Magri. Hay más ilustraciones. 

11. MaC muestra, una vez más, la importancia que, como buen marxista, PFB concedía a la historia. No hay duda de que el autor de Poliética fue un filósofo de una pieza pero también fue, desde muy joven, un apasionado de la historia, así, en general, y de la historia de la tradición en particular. Dos ejemplos en el libro: Marxismo en España y Los herederos de Marx. Fue uno de los marxistas más sensibles a este mirar sobre nuestra propia historia. 

12. FFB, por supuesto, no se olvidó de Jenny Marx (alguien que solemos olvidar) y escribió un texto, magnífico también, que abrió la edición del Topo de los Poemas juveniles de Marx. Lo hemos incluido.

FFB, que a veces se presentaba como Paca Fernández Buy, hubiera escrito una gran biografía de Jenny. ¿No se animan ustedes? ¿Nos animamos todos? ¿Y una película sobre Jenny, mirando, sintiendo desde Jenny? Nos haría falta otra sobre Tussy y otra más sobre Freddy. FFB se hubiera entusiasmado con la idea probablemente. 

No les robo más tiempo. Cito ahora de pasada: MaC muestra también el saber enciclopédico del autor; su interesante vindicación de la utopía; su sensibilidad ecologista; su rica y profunda lectura de obras clásicas (como el MC); su atención a pensadores y pensadoras heterodoxos (Rosa Luxemburg por ejemplo); su permanente interés por las novedades bien asimiladas, etc.

¿Qué filosofía hay detrás de todos estos escritos, de los textos recogidos en MaC? Ustedes podrán deducirla sin dificultades pero hay un poema, que a FFB le gustaba mucho, que plasma en mi opinión la pulsión filosófica y poliética que abona todos los trabajos del libro (de este y de otros libros también). Se lo digo de memoria, espero no equivocarme, en la traducción de un amigo suyo, maestro de todos nosotros, que también nos dejó hace apenas un año, Antoni Domènech. Les hablo del brechtiano: “Loa a la dialéctica”. Para ustedes: 

Con paso seguro marcha hoy la injusticia.
Los opresores se disponen para otros diez mil años.
El poder asegura: lo que es, persistirá como es.
Voz, ninguna llega, sino las de los dominadores
Y en los mercados, dice bien alto la explotación: Ahora
Llegó por fin mi hora.
Y entre los oprimidos muchos dicen ahora:
Lo que queremos, no ha de venir jamás. 
Quien aún siga vivo: ¡que no diga jamás!
Lo seguro, no es seguro.
Lo que es, no persistirá como es.
Cuando los dominadores hayan hablado
Hablarán los dominados.
¿Quién osa decir jamás?
¿De quién depende que persista la opresión? De nosotros.
¿De quién depende su quiebra? De nosotros, también.
Quien haya sido derrotado, ¡que se levante!
Quien esté perdido, ¡que luche!
¿Quién detendrá al consciente de su situación?
Porque los vencidos de hoy son los vencedores de mañana
Y del jamás, saldrá el todavía.

¡Los vencidos de hoy son, seremos, los vencedores afables del mañana y del jamás, de lo que nunca puede suceder, de lo “imposible”, saldrá el todavía, la esperanza, el levantarse, la lucha, la solidaridad, la fraternidad, el apoyo mutuo! Pues eso, debe ser eso.

Nada más. Gracias, muchas gracias, por su paciente escucha. Les leería y comentaría cinco citas sobre Marx y marxismo que FFB tenía en mucha consideración, abren el libro, pero no tenemos tiempo. Se las dejo aquí apuntadas, para su lectura, disfrute e interpretación:

1. “Luego conocí la clase obrera de una ciudad industrial, y comprendí lo que realmente significaban las cosas de Marx que había leído antes por curiosidad intelectual. Así me he apasionado por la vida a través de la lucha de la clase obrera. ¡Pero cuántas veces me he preguntado si era posible ligarse a una masa cuando nunca se había querido a nadie, ni siquiera a la familia, si era posible amar a una colectividad cuando no se había amado profundamente a criaturas humanas individuales! ¿No iba a tener eso un reflejo en mi vida de militante, no iba a esterilizar y reducir a puro hecho intelectual, a puro cálculo matemático, mi cualidad revolucionaria? He pensado mucho en todo eso, y he vuelto a pensarlo estos días porque he pensado mucho en ti, que has entrado en mi vida y me has abierto el amor, me has dado lo que me había faltado siempre y me hacía a menudo malo y torvo” (Antonio Gramsci, 1924)  

2. “El Manifiesto es el más grande de todos los folletos socialistas. Ningún otro movimiento político moderno ni ninguna otra causa moderna puede pretender haber producido algo que le sea comparable en elocuencia o fuerza. Se trata de un documento de prodigioso valor dramático; su forma es la de un edificio de intrépidas y sorprendentes generalizaciones históricas que rematan en la denuncia del orden existente, en nombre de las vengadoras fuerzas del futuro; en su mayor parte está escrito en una prosa que exhibe la calidad lírica de un gran himno revolucionario, cuyo efecto, poderoso aún hoy, fue probablemente mayor en su tiempo” (Isaiah Berlin, 1939)  

3. “Lo que ha hecho del marxismo/ algo tan desconocido es sobre todo/ la gran cantidad de obras escritas/ en vano sobre el asunto./ Por eso es tan importante/ poner al descubierto sus/ eminentes valores críticos” (Bertolt Brecht, 1939)  

4. “Si se me preguntara si soy cristiano o marxista, por supuesto que contestaría que soy marxista. Pero se trata verdaderamente de una cuestión de alternativa. Si se me pregunta si soy marxista, no puedo contestar que sí. Donde hay una alternativa, soy siempre marxista. Creo que esa es en realidad la única respuesta posible, y creo que es una respuesta marxista. No hay posición marxista que no pase por una negación. Y dando ese rodeo podría yo decir: soy marxista. Pero no sin ese rodeo” (Heiner Müller, 1985)  

5. “Algunos que acaban de enterrar definitivamente a Marx van a tener que desenterrarlo todavía más deprisa. Porque el capitalismo, y en especial en sus últimos pujos anarco-ultraliberales, es un callejón sin salida que a mí personalmente me aterra cada vez más. El capitalismo se encierra en vías a las que se condena. La mal llamada economía de consumo se distingue por producir no sólo el producto, sino también el consumidor, que es la función de la publicidad” (Rafael Sánchez Ferlosio. 1990)  

La 2ª, 4ª y 5ª citas fueron guardadas por FFB en un archivo aparte, sin ningún otro texto. Los versos de Brecht abren su artículo sobre Marx -”Nuestro Marx”, mientras tanto, núm. 16-17- en el año del primer centenario. La hermosa reflexión de Gramsci, que nos ha recordado Francisco J. Pardo, fue esencial en su aproximación a la obra del autor de los Quaderni, uno de los autores que leyó con más pasión y proximidad.


Fuente: rebelion.org



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